29 de marzo: un día para conmemorar a la juventud militante

Memorial de los hermanos Vergara. Radio Universidad de Chile

Con un balazo en la nuca se le dio muerte a Rafael al interior del furgón policial. Así fue abatido por Carabineros este joven militante de apenas 18 años, luego de que su hermano de 20, haya corrido la misma suerte con un disparo por la espalda, aquel 29 de marzo de 1985.

A los hermanos Vergara Toledo, ambos militantes del MIR, se les arrancó la vida por luchar en contra de la dictadura militar de Pinochet. Desde ese entonces se transformaron en un ícono para la juventud combativa, quienes conmemoran esta fecha año tras año.

¿Pero qué representan los hermanos Vergara?

Cada 29 de marzo vemos como en distintas universidades y poblaciones con tradición de izquierda se enfrentan decenas de personas con la policía, mientras arde el fuego de las barricadas, encendidas por los manifestantes. Sin embargo, no es este el único ícono que me gustaría rescatar.

Pues el problema de estas acciones, ya sean cortes de ruta o enfrentamientos directos es que no se proponen que la gente en masa sea la que salga a combatir. Pasan los años y siguen siendo unos pocos los que se encapuchan para liberar su rabia contra el sistema. Es decir, se trata de algo netamente simbólico.

La tarea entonces es que no sea sólo eso, sino que se transforme en una fuerza organizada amplia para combatir contra toda la herencia de la dictadura que asesinó a los hermanos Toledo Vergara y miles de trabajadores. Una herencia que hoy vemos encarnada en las AFP, en la educación y en la salud de mercado, en una reforma laboral que sólo beneficia a los empresarios y en la privación de los derechos de las mujeres y la diversidad sexual.

Los hermanos Vergara Toledo significan mucho más que enfrentamientos aislados, mientras el resto de la población se mantiene expectante. Estos jovenes son un ejemplo a seguir para quienes en la actualidad deseamos cambiarlo todo y construir un mundo nuevo, libre de explotación y opresión. Ellos, valientemente, tomaron la decisión de poner su vida en disposición de aquello, entrando a militar al Movimiento de Izquierda Revolucionaria.

Es por eso que, pese a no compartir la estrategia del MIR, reivindico a los hermanos que optaron por una vida militante, para hacer de la lucha algo cotidiano y terminar con el régimen de la dictadura. En este sentido, es mucho lo que tenemos que aprender de ellos.

Joselyn Encina es estudiante y Consejera Académica de la Escuela de Periodismo Usach.


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