Almorzar en la Usach y no morir en el intento: pizzas XL, la colación del apurado

Si existe un lugar infaltable para el usachino y más para quienes siempre andamos corriendo a clases, ese es el local de las pizzas XL. Quienes hemos pasado por ahí, nos hemos tentado a probar estas muy ricas pizzas.

Cómo no tentarse, si con sólo $1.000 puedes saborear un gran trozo de pizza, con diferentes ingredientes. Si a ello le sumas $300 te puedes llevar una bebida, Fruna eso sí, pero a caballo regalado no se le miran los dientes. Si andas medio justo con las monedas, las pizzas son lo tuyo.

El tradicional queso derretido es acompañado con tomate, choricillo, jamón, champiñones o las aceitunas. Estos ingredientes en una masa más o menos delgada hacen imperdibles estas pizzas para cualquier estudiante.

Personalmente, aconsejo las aceitunas, mi debilidad. Ese fue el ingrediente que elegí para satisfacer el hambre. El trabajo a veces es muy duro.

Con un moderno y remodelado local, cada día atiende a cientos de usachinos en busca de alimento en las extensas jornadas de estudio.
Con un moderno y remodelado local, cada día atiende a cientos de usachinos en busca de alimento en las extensas jornadas de estudio.

El local se ubica en calle Ecuador, después de la Biblioteca Central hacia el poniente. Es pequeño, pero muy visible. Siempre está lleno, pero las pizzas están hechas y la atención es muy rápida.

Lo malo es que son para comerse al instante. No esperes poder sentarte a comer ya que muchas veces lo harás mientras caminas, así que si andas apurado te será muy útil.

Las pizzas comienzan a mitad de la mañana su preparación y a las 18 horas se hacen las últimas. A eso de las 19 horas ya no queda ni siquiera un trozo. Así que no te servirá para el bajón post carrete.

Y por si acaso, también venden pizzas enteras, desde $8.500, con dos ingredientes.

Ahora, si eres de los que les encanta cuidarse con lo que comen y así evitar el sobrepeso, te aconsejo que te alejes lo más posible de este local, o podrás terminar como este reportero. Que además de todo, tuvo que pagarse la pizza porque mi editor no se quiso auspiciar.