A defender las estatales y democratizar la Usach

Fotografía de Christopher Hidalgo.

Este 2017 hemos tenido un primer semestre marcado por el controvertido proceso de actualización del Estatuto Orgánico 2008, los estudiantes hemos demandado la realización del plebiscito que permitirá a estudiantes y funcionarios votar en elecciones democráticas por nuestro Rector, Decanos y Directores y a su vez una participación real en los diversos cuerpos colegiados.

En este camino nos hemos encontrado con posiciones diversas en la comunidad universitaria, asimismo con una resistencia conservadora y astuta de la rectoría y los sectores más retrógrados del Consejo Académico para imposibilitar la votación de 2 puntos que simbolizan el centro de la disputa del poder universitario.

En esta resistencia a ultranza han encontrado aliados inmejorables en el desorden de estudiantes y funcionarios, otro aliado importante ha sido la aparición de la reforma a Universidades Estatales, que ha entregado a la Rectoría un potente argumento en torno a la incompatibilidad de un nuevo estatuto emanado desde la comunidad con el proyecto del Gobierno.

La estéril discusión que hemos sostenido funcionarios y estudiantes en torno a si priorizar el proceso interno o fortalecer nuestra posición crítica a la nefasta reforma a las Universidades Estatales, ha obstaculizado el camino para lograr que las posiciones de la comunidad sobrepasen las de la rectoría y así copar la posición institucional en ambas materias. En esta línea es que debemos asumir nuestros errores y reconocer que el adversario (los académicos pro status quo) ha jugado magistralmente sus cartas y ha logrado a ratos invisibilizar la demanda interna por plebiscito y a la externa ha monopolizado un discurso pro-reforma atenuado con unas tímidas críticas en términos de financiamiento.

Con estos antecedentes, el desafío histórico que enfrentamos como comunidad es mantenernos unidos y en base a posiciones unitarias sobrepasar las posiciones conservadoras y desnudar desde la Usach la pésima reforma que plantea el Gobierno, pésima en términos de financiamiento, trato laboral, gobernanza universitaria y autonomía, concepción de lo público y de mercantilización de la educación.

Asimismo, en el plebiscito tenemos la oportunidad de plantear a la externa la Universidad que piensa la Usach, una democrática, inclusiva, triestamental, con trato digno a funcionarios, laica y con vocación publica real, esa que otorga la composición de nuestra comunidad, las normas que nos rigen y nuestra historia, en lugar de esa que compran universidades privadas para venderse con un mejor currículo.

Este 2017, funcionarios, estudiantes, profesores hora y académicos debemos ir por todo y dejar de centrarnos en nuestras minúsculas diferencias. Actualmente, la rectoría nos sobrepasa en base a la desorganización y descomposición de la vida universitaria, porque el adversario, si bien es fuerte, no ha sido capaz de convencer a la comunidad de sus posturas, más bien se ha visto obligado a suprimir discusiones reales para vencernos y ver si a la vuelta de la esquina los académicos conservadores le otorgan la posibilidad de una tercera reelección.

Ahora más que nunca unidad multiestamental para construir la Universidad que soñamos. A defender las estatales y democratizar la Usach.

Columna de opinión escrita por Juan Pablo De la Torre Morales, Consejero Académico de la Universidad de Santiago de Chile. 


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