Los estudiantes desvinculados de Historia que acusan un “castigo” de la universidad

Uno de los afiches de los estudiantes contra las desvinculaciones. Fotografía de Camila Amoyao.

La movilización de la comunidad de Historia contra los dos profesores acusados de acoso sexual a estudiantes alertó el año pasado a toda la Universidad de Santiago. Incluso, la causa fue llevada hasta la justicia para determinar la presunta responsabilidad de los docentes, quienes hasta hoy continúan circulando por el plantel.

A un año de este episodio, otra vez presionan a las autoridades de la universidad, esta vez, ante la desvinculación de alumnos de manera injustificada. Así lo denuncian los estudiantes del Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades, quienes hace varias semanas pusieron en discusión este problema que, hasta el momento, sigue sin solución.

Se trata de 27 casos de estudiantes que fueron eliminados por problemas administrativos. Varios de ellos se enteraron de su situación curricular el segundo semestre del año pasado y acusan que la Facultad de Humanidades no los quiere reincorporar, a pesar de enviar cartas para deshacer esta determinación.

Sin una razón oficial por parte de la universidad, sostienen que detrás de todo hay una decisión política para castigar a los alumnos que participaron de la toma de la movilización del 2015 y del año pasado contra los profesores Luis Ortega y Augusto Samaniego.

La presidenta del Centro de Estudiantes de Historia, Amanda Mitrovich, asegura que los casos son específicos y muy distintos, pero todos comparten una característica en común: fueron eliminados. “Son problemas administrativos como, por ejemplo, que a algunos no los fueron a ver a las prácticas o no les hicieron las actas rectificatorias”.

Sin embargo, la estudiante reconoce que la gran mayoría de ellos estuvieron en la toma del 2015 y de la Facultad de Humanidades del año pasado. Por tal razón, no descarta que se trate de una decisión política de la universidad contra ellos.

“Es un castigo de la facultad”

Uno de los estudiantes eliminados ―que no quiso revelar su identidad― explica que se enteró de su situación el segundo semestre del año pasado. Reconoce que reprobó dos asignaturas por segunda vez, pero asegura que responde a una “represalia” de la universidad por participar en las movilizaciones.

“Para revertir mi eliminación, elevé una solicitud de reincorporación al Decanato, pero lo rechazó”, indica el usachino. El estudiante asegura que no asistieron a evaluarlo a su práctica profesional, lo que conllevó a una calificación con nota mínima. “He sido ayudante de una asignatura y nunca había tenido problemas académicos hasta ahora”.

Para el alumno, “responde a que la facultad trató de cortar cabeza por nuestra participación en el paro del año pasado. Responde a una decisión política de la facultad de castigar a los estudiantes que se movilizan, sobre todo por el caso de profesores acosadores”. Ha enviado tres cartas de reincorporación, pero sigue eliminado.

La Coyuntura tomó contacto con la Facultad de Humanidades para obtener una versión ante estas situaciones, pero no hubo respuesta.

Medidas de presión

Los estudiantes de Historia llamaron a los demás integrantes de la Facultad de Humanidades (FAHU) a estar alertas por estas y otras posibles desvinculaciones. Una de las intenciones de los alumnos es levantar un petitorio como Coordinadora FAHU con las demandas de cada carrera y de toda la unidad.

Parte de solicitudes van desde reincorporar a los estudiantes eliminados, impulsar los espacios de democratización y fomentar una educación no sexista. Este último punto va de la mano con las denuncias contra los dos docentes acusados de acoso sexual, quienes enfrentaron un sumario interno pero que continúan en la universidad.