Toma de ramos y la pesadilla de los estudiantes

Problema recurrente a la hora de registrar ramos en la Universidad de Santiago.

A cinco días de comenzar el segundo semestre académico, los estudiantes pudieron realizar el proceso de inscripción de asignaturas. A simple vista se ve un paso fácil, ya que solo consiste en elegir los ramos y registrarlos. Pero no. El sistema falló otra vez.

Los problemas de infraestructura que arrastra la Universidad de Santiago no solo se grafican en los escasos lugares físicos para realizar clases, de hecho, pareciera que los inconvenientes van más allá, a tal punto de alcanzar los espacios virtuales de la red. Cada semestre, la toma de ramos se convierte en un dolor de cabeza para la mayoría de los usachinos que ―incluso― están horas intentando registrar sus asignaturas.

Si bien existen horarios específicos para realizar el proceso, es complejo ingresar a un sistema que nació caído. Minutos previos a las 23 horas del pasado 2 de agosto, día que comenzó la toma de ramos para todos los estudiantes del plantel ―a excepción de la Facultad de Ingeniería que inició antes―, la plataforma no funcionaba. Pasaron las horas y fueron pocos los afortunados que consiguieron inscribir sus asignaturas. Registro Curricular lo hizo otra vez.

A medida que los años pasan, la tecnología va mejorando aunque en el caso de los sitios para tomar ramos, se está retrocediendo. Hace tiempo se prometió mejorar las plataformas, pero todo ha quedado en palabras. Los petitorios de algunas carreras movilizadas siempre han incluido entre sus puntos un sistema más eficiente, pero hasta la fecha ha tardado en llegar y, al parecer, habrá que seguir esperando.

Solo basta recordar la movilización de los estudiantes de Castellano quienes el semestre pasado paralizaron sus actividades académicas para solicitar mejoras en Registro Curricular, dado que no pudieron tomar algunos ramos. “Se sabe que el sistema ya está vencido y muchas cosas se hacen de forma manual, lo que atrasa. Se ha hablado de un cambio de sistema, pero nunca se lleva a la realidad”, dijo una estudiante de la carrera en ese entonces.

Nuevo semestre y los problemas persisten. Ingresar al sistema es como ganarse la lotería. Cada período, un grupo no menor de estudiantes no puede registrar sus asignaturas ante la deficiencia de la plataforma e incluso, existe otro grupo que debe solicitar ayuda otros de sus compañeros para que puedan inscribir sus ramos.

Si la universidad quiere mejorar deberá invertir en recursos tan básicos y primordiales para los estudiantes: la implementación de software que mejoren las condiciones de comunicación entre la comunidad usachina. Facultades como la de Administración y Economía o Ingeniería cuentan con sus propios sistemas que, a pesar de presentar dificultades, están muchos más preparados para enfrentar la llegada de miles de estudiantes que solo desean inscribir sus asignaturas.

Las otras unidades del plantel también merecen ser consideradas en sus demandas.