La trastienda tras la licitación del quiosco de Periodismo

Siete propuestas para quedarse con el quiosco de Periodismo fueron recibidas hasta el pasado viernes por la comisión licitadora. El proceso, que busca un nuevo arrendatario, no ha estado exento de polémica y pone sobre la mesa el término de un ciclo que no parece ser el mejor.

En conversación con La Coyuntura, la secretaria de Finanzas del Centro de Estudiantes de Periodismo (CEP), Alexandra Cornejo, explicó el origen de la licitación. “Teníamos que renovar el contrato de la actual arrendataria, que ya no está vigente, y ante esto los funcionarios manifestaron la intención de licitar y por eso hemos gestionado este proceso. Los estudiantes también se manifestaron a favor de la licitación”.

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Alexandra Cornejo en conversación con La Coyuntura (Fotografía: Nelson Muñoz)

Respecto a los detalles de la licitación, Cornejo agregó que “será un contrato por dos años sujeto a evaluación, dependiendo de su inversión y las nuevas condiciones del quiosco, para su renovación por dos años más”.

Además de Alexandra Cornejo, la comisión está compuesta por Sofía Fortunatti, Carlos Lizana, Paula Beltrán y Elias Muñoz por parte de los estudiantes, Jocelyne Morales representando a los académicos y Vanessa Ferrada en nombre de los funcionarios.

El viernes (20 de mayo) se cerró la recepción de propuestas, llegaron siete que ya están publicadas en la Escuela. Ahí se pueden ver descripciones de cada propuesta, eventuales precios y oferta de productos. Toda la propaganda ha sido creada por la comisión y con los nombres que cada propuesta asignaría al quiosco sin contemplar los nombres de las personas que están detrás de ellas, con la intención de hacer más transparente el proceso”, señaló la secretaria de Finanzas del actual CEP.

Para Cecilia Fuentealba, estudiante de cuarto año, la licitación “hacía falta hace mucho rato, varios compañeros estaban descontentos porque hay poca oferta y los precios son elevados”. Pensamiento que comparte Ignacio Quezada, de segundo año, señalando que es “una iniciativa espectacular, soy crítico de la actual concesionaria que tiene el quiosco, la oferta gastronómica es muy pobre en comparación con otros locales que tienen menos espacio y más productos”.

La votación para elegir a la mejor propuesta, se realizará los días martes 31 de mayo para el programa de Magíster. En tanto, para los estudiantes, académicos y funcionarios de las jornadas diurna y vespertina serán el miércoles 1 y jueves 2 de junio.

“El sistema de votación será por mayoría simple, con un voto por persona y en la papeleta solo se podrá marcar una preferencia”, destacó Sofía Fortunatti, miembro de la comisión.

Pedro Reyes, Director de la Escuela de Periodismo, resaltó la transparencia del proceso señalando que “más que una petición de los funcionarios, ellos vieron cosas que quizás los estudiantes no habían visto y que finalmente eran compartidas por la comunidad”. Agregó que “el trabajo que ha realizado la comisión es muy profesional y comprometido, hay mucho entusiasmo e interés en quienes participaron en la licitación y eso es bueno”.

El ganador de la licitación comenzará su período como arrendatario a contar del segundo semestre del 2016, de esta forma tendrá los meses de junio y julio para preparar el quiosco y realizar las modificaciones que estime conveniente. $300 mil pesos mensual es el valor que deberá cancelar el nuevo arrendatario y que se verá ajustado año a año de acuerdo al IPC correspondiente. El dinero será recepcionado por el CEP para el financiamiento de sus actividades y proyectos.

No todos están contentos

Pamela Chávez, desde el 2009 y hasta la actualidad, es la arrendataria del quiosco ubicado en Jotabeche. Lleva tres años con un contrato que inicialmente contemplaba un arriendo por $250 mil pesos mensuales y que solo este año aumentó a los $280 mil, en una gestión realizada por el actual CEP.

Según Alexandra Cornejo, la actual arrendataria estuvo en contra del proceso desde un principio, debido a que el anterior CEP realizó un acuerdo de palabra donde acordaban la renovación del contrato.

Pamela Chávez, en declaraciones a La Coyuntura, señaló que “en 2009, firmamos un primer contrato con la presidenta del CEP que en ese tiempo era Silvia Vera. Fue por dos años y después se fue renovando. El 2012 firmamos el último contrato, después por los paros y tomas no se renovó”.

“Como no hay otro contrato, yo me baso en el del 2012 y en él dice que para dar término al mismo, se me debe avisar en noviembre para yo tener tiempo de ordenarme y poder finiquitar a mis trabajadoras”. La Coyuntura tuvo acceso exclusivo al contrato.

Contrato firmado en 2012
Contrato firmado en 2012

Respecto al acuerdo de palabra, Chávez agregó que “el CEP anterior me comentó que proyectaban tener un casino y yo estuve de acuerdo, pero les pedí que me avisaran en noviembre para poder tener tiempo suficiente para ordenar mis cosas”.

Lía Alvear, ex secretaria de Finanzas del anterior CEP, afirma esta versión, pero aclara que “el acuerdo de palabra era que se iba a respetar el contrato. Durante el año 2015 quisimos llamar a licitación, pero no pudimos por el paro. El acuerdo era respetar el tiempo de previo aviso para realizar la licitación y eso era lo que pretendíamos mantener, dándole el tiempo para que ella se pudiera retirar tranquila”.

Ante esta situación, Pamela Chávez agregó que “este año, el nuevo CEP me comentó en marzo que continuaba yo y que el arriendo subía, además de indicarme que querían realizar cambios como sillas y mesas que con el tiempo se han ido rompiendo. Yo estuve de acuerdo, pero después, a fines de marzo, me comentaron que los funcionarios y profesores se acercaron a ellos para pedirles que se realizara una licitación”.

“Yo no estoy de acuerdo ni en la forma ni en el tiempo, tampoco tengo la confianza con este CEP y por eso decidí no participar en la licitación. Mi falta de confianza es con ellos, yo siempre he tenidos buena relación con los centros de estudiantes y con los estudiantes en general”, agregó.

Por último, Chávez indicó que está complicada “porque debo despedir a dos personas. Una de ellas está desde el 2009 conmigo. Yo acá invierto mucho y si bien acá hay ganancia, no es tanto como algunos imaginan. Más que por mí, estoy preocupada por mis trabajadoras. Estoy muy triste, porque quería que esta etapa se cerrara en forma normal. Tengo pena, porque hemos entregado muchos años de nuestras vidas acá”, señaló.

En resumen, el contrato firmado en 2012 rigió desde el 2013 y en 2015 se hizo efectiva la prórroga. La actual arendataria dejará el local el 7 de julio, la licitación seguirá su curso y el próximo semestre habrá un nuevo quiosco en Jotabeche.

Contrato

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